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Bloomsday
100
por
Pau Waelder
Querida sucia Dublín
Al salir de North Great George's Street por
Denmark St. el ambiente festivo se fue disipando, y cuando subía
por Temple St. me encontraba ya en el Dublín de un día
cualquiera. Un poco más arriba, crucé Dorset St.
y me encontré por fín en la famosa Eccles St., frente
al robusto perfil de los bloques del Hospital Mater Misericordiae.
Fundado en 1861 por la Venerable Catherine McAuley, este hospital
se fue ampliando a lo largo del siglo XIX gracias a las contínuas
epidemias y hambrunas que sufrieron los Dublíneses. Ahora ocupaba
toda la manzana que hay entre Eccles St. y North Circular Road.
En 1904 el hospital ocupaba ya una gran superficie, y esto no
pasa desapercibido a Leopold Bloom, quien medita sobre el valor
que alcanzaría el terreno si llegara hasta allí
la línea del tranvía. El hospital siguió
creciendo, hasta que en los años setenta devoró
el bloque de casas en el que se encontraba el nš7.
Enfrente del hospital se encuentra una línea
de casas con sus típicas puertas de estilo victoriano que
tantas veces se han reproducido en pósters y fotografías
como las que cuelgan en oficinas de turismo y pubs irlandeses
fuera de Irlanda. Una de ellas, de color amarillo limón,
es oficialmente la puerta de la casa del señor y la señora
Bloom. Así nos lo recuerda un letrero que reza "Bloom
House", aunque en la puerta figure el nš 78 y una brillante
placa con el nombre "Mr. D.L. Lawlor". El propietario
actual de la vivienda, es de suponer, colocó tan vistoso
rótulo con el fin de no confundir al cartero y, de paso,
asegurarse un hueco en la posteridad.
Un chico que llegó al portal al mismo
tiempo que yo me pasó su cámara desechable y me
pidió que le hiciese una foto frente a la famosa puerta.
Posó satisfecho cual peregrino que ha llegado a Santiago
(recordé mis propias fotos el día en que crucé
la Puerta Santa). Cuando se fue hice mi foto, y entonces me paré
a pensar en lo que tenía delante. En 1904, en la acera
de enfrente, se encontraba el portal del número 7, en el
que no vivía nadie, y de ello se cercioró Joyce.
Años más tarde se demolió la casa, y del
otro lado de la calle, se asignó a otro portal el honor
de representar la vivienda ahora inexistente. La puerta tampoco
es la original, que se conserva en el restaurante Bailey, en Duke
Street. Así que estaba ante la puerta de una casa que está
enfrente de otra casa que ya no existe, y que estando vacía
fue habitada por un personaje de ficción. El reflejo de
la sombra de una sombra, o algo más rebuscado aún.
Volví sobre mis pasos en dirección
sur, de vuelta a North St. Georges St., camino de O'Connell y
el centro de la ciudad. Bajando por Temple St., reparé
en St. George´s, una vieja iglesia medio abandonada cuya
larga aguja se ve desde la puerta de la casa del señor
Bloom. Al salir a comprar algunos ingredientes para el desayuno,
el protagonista de la novela aprecia que el sol ya roza el campanario
de este templo. En ese capítulo son las ocho de la mañana,
y como había podido comprobar no era extraño que
a esa hora el sol ya estuviese alto. Yo pasaba por allí
hacia las once y media, sin sombra en la que cobijarme del calor
que se iba haciendo cada vez más intenso. "Be
a warm day I fancy", dice Bloom. Vaya.
Por suerte yo no iba de negro. Quería
participar del ambiente visiténdome al estilo de 1904,
pero sin exagerar, y por ello decidí ponerme unos pantalones
de pinzas, botas negras y una camisa blanca. Debían completar
el atuendo unos tirantes negros y una gorra plana, tipo boina,
pero no pude conseguirlos. En cualquier caso, quiero pensar que
parecía un poco menos turista.
Al pasar de nuevo por el James Joyce Center,
la multitud había cambiado: ahora la mayoría llevaba
un sombrero de paja con una banda blanca que llevaba impreso el
logo de Denny's, seguramente un obsequio del desayuno del sábado
anterior. Pronto se abrió paso entre la muchedumbre un
nutrido grupo de personas disfrazadas, montadas en bicicletas
antiguas, que bajaron a toda velocidad hacia Parnell St. y luego
siguieron hacia O'Connell. Uno de ellos iba vestido de vampiro,
otro detalle del libro que no recuerdo.
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