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Versando
en Jazz (I)
José García Llariva
2002
a la diferencia...
(ese
maravilloso
y
minúsculo
%
que
nos
hace
tan
iguales...)
Si eres La menor o Re Mayor
¿qué más dá?
si me suenas como el aire
si me hablas como el viento
si me escuchas hasta el gesto...
Si eres azul turquesa o
rojo tirando a magenta
¿qué mas dá?
si en tus ojos veo agua
y en su noche veo estelas
si pintamos la oscuridad
de palabras como estrellas...
Si eres LA menor o RE mayor
¿qué mas dá?
si sonamos como el aire
si hablamos con el viento
nos expresamos con la música
y escuchamos hasta el gesto...
Pin suft ten pam tun …versando en
forma de jazz...
Salta
un
acorde
de
complejas
notas
sueltan las sílabas
su profecía
los vaivenes de la sensación
tejen
afanosamente
el
momento
del
lamento
de la improvisación
Chispeantes fonemas
se enredan
en el viento
de una trompeta
que pinta
la tormenta
de
azul
y no suena
a blues
no, no suena
a blues
El olor
de los verbos
se confunde
con el humo amenazador
del son
que empezó
en el círculo
enigmático de un
tambor
y la variable
onda
de su temblor
sin
razón
sin ninguna
razón
sin aparente
razón
En el blanco y negro
del piano
se perdió
la mano blanca,
la mano negra
de
toda inspiración
quedó
el desgarrado consuelo
de la voz
sin
sentido
sin latido
pero, todo pasión
sólo
pasión
inquebrantable pasión
Libres
de amuralladas métricas
de
normas que encierran
los sonidos
que
cortan
las
alas del ave sueño
que tiñen de gris
a
la paloma anaranjada
que
sembraron de dudas
que
brotaron de penas
que
sesgaron el movimiento
que desviaron la luz
sin
luz
sin tiempo
sin
adjetivo
sin flor
sin
reflejos
sin ti sin
mí sin
fin
Lanzar
dardos de simétrica melodía
 figuras
tridimensionales de sonidos libres
  de
gargantas liberadas de viento y saliva
de
perplejos ambientes de humo y confusión
ha
brotado una flor
en
el centro justo del tambor
y
ha silenciado la luz
y
todo es improvisación
sin
meditación
sin
solución
sin
razón
Comunión
de ecos
sin
viento
ni oído
sentido muerto
del orgullo creador
afán de los dedos
por un nuevo color
que dilate la esfera del dolor
sin
olvido
sin
memoria
sin
calor
todo se reduce
al
tacto de las manos
a la magistral
batuta
de soledad
de armónica sobriedad
arpegio
de
ondulados besos
 de
humedad liberada
de agua
que corre
de viento
traicionado
de silencio
asesinado
de momento
vaciado
de pie
en
continuo movimiento
de
suelo golpeado
de
verso reencontrado
vestido
de noche
de noche
¿Dónde se quedó la noche?
Hablan
las luces
de
su mirada
hablan
los ecos
sin
fronteras
hablan
los años
de
horas muertas
hablan
los amargos sabores
de
la ausencia
hablan
los huesos
a
su manera
hablan
los sentimientos
sin
prudencia
hablan
las estrellas
de
mil noches
sin
tierra
sin
tierra
Jazz de palabras sin tela
Jazz
de agua y madera
 Jazz
de viento y cantera
Jazz
improvisado de verbos
Jazz del tambor de tu cabeza
Jazz
sin sentido sin razón sin verdad
 Jazz
de lágrimas de sal y arena
Jazz
de noche y luna sin tierra
Jazz de mis años sin entrega
Jazz
de los ojos de las plañideras
 Jazz
de una vida cualquiera
Jazz
de azul turquesa a rojo magenta
Jazz de vida sin respiración
Jazz
susurro, lamento, grito, silencio de pasión
 Jazz
motor de humo sin cielo
Jazz
de silencios en retratos rotos
Jazz de emoción atormentada por el eco de una voz
Jazz
de piano sin martillo golpeador
 Jazz
creado por ningún hacedor
Jazz
de pinceles de viento
Jazz que se revuelve en la última versión
Jazz
que convierte la improvisación en libre albedrío
 Jazz
que silencia el ruido de la confusión
Jazz
de guiño a fonemas desarraigados
Jazz que invento por el laberinto de mis sienes
 Jazz
que ha nacido sin tierra
  sin
sonido sin tradición sin raíces
sin color sin nubes sin sabor sin meditación sin
solución sin arcoiris sin voz sin ruido sin intención
sólo de pasión... solo de pasión...
J. Llariva
- Versando en Jazz (I) –
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